Que un colchón sea bueno y nos garantice un sueño feliz, levantarnos totalmente repuestos y conformes del descanso, depende no sólo de los materiales del colchón sino de todo lo que hacemos antes y durante la hora de dormir. También de lo que hacemos durante el día entero.
Dormir bien depende de un ritual, de hecho a los bebés se les prepara la hora de sueño con baño caliente, caricias y comida suave. De la misma manera sucede con los más grandes, no sólo el colchón se lleva toda la responsabilidad por tener un sueño reparador.
Recomendamos quitarle esta culpa al colchón y evitar los ejercicios físicos antes de ir a dormir, mirar televisión hasta altas horas de la noche o encenderla si estamos desvelados. Quitá el celular y el reloj de tu mesa de luz, y poné lejos de tu alcance el despertador. No bebas café, alcohol o comas comidas pesadas antes de ir a la cama. Con estos consejos verás que el colchón de tus sueños siempre te estuvo esperando.
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